El plan para hacer frente al nuevo escenario económico que enfrenta la industria minera finalmente se hizo efectivo al interior del grupo Antofagasta Minerals (AMSA). A partir de Julio, la compañía hará efectiva la integración de dos de sus principales yacimientos, Minera El Tesoro y Esperanza. Ambas operaciones comparten el 30% de su propiedad con la firma japonesa Marubeni Corporation.

La fusión estudiada desde hace unos meses en la empresa ligada a la familia Luksic, se hará efectiva a partir de julio y en primera instancia sólo sería una reestructuración en la plana ejecutiva.

La nueva compañía -Minera Centinela- (nombre que también recibe el principal distrito minero de la empresa) estará liderada por el actual gerente general de Minera Esperanza, André Sougarret.

La buena evaluación que ha tenido el ingeniero en minas y hombre cercano al CEO de AMSA, Diego Hernández, habrían ayudado en la decisión de la compañía. En febrero de 2012 Sougarret dejó de trabajar en Codelco como subgerente general de operaciones en El Teniente, mientras que Hernández hizo lo propio a fines de mayo como presidente ejecutivo de la estatal. Ambos en la actualidad desempeñan cargos clave en la empresa privada.

En tanto, que el gerente general de Minera El Tesoro, Sergio Parada, asumirá funciones como gerente de desarrollo de Negocios Hidrometalúrgicos en el centro corporativo que tiene el grupo Antofagasta Minerals.

Según la información oficial del grupo AMSA las modificaciones serán estudiadas hasta agosto, con el objetivo que la plana ejecutiva pueda planificar bien su reestructuración a nivel de gerencias y superintendencias, y de ahí ver quiénes serían reubicados en otras áreas al interior de la compañía y quiénes seguirán en Minera Centinela.

Si bien aún no existe mayor información de la decisión, la fusión de ambas cupríferas según la información preliminar obedece a una planificación de control de costos y eficiencia en la productividad.

La integración de ambas compañías permitiría tener una mirada distrital de ambos yacimientos que, debido a su cercanía geográfica, genera importantes oportunidades para fortalecer el negocio actual y futuro en el distrito.

Desde la compañía argumentaron que Minera Centinela será una empresa mucho más competitiva para enfrentar los desafíos de la industria y de esta forma contribuir a su permanencia, estabilidad y futuro laboral.

A través de un comunicado el presidente Ejecutivo de Antofagasta Minerals, Diego Hernández, sostuvo que la integración de ambas operaciones permite mayores economías de escala.

'Este es un hito muy importante para el grupo, pues Minera Centinela será una de las compañías mineras más grande del país y podrá enfrentar de mejor manera los desafíos que vive la industria', dijo Hernández.

Fuentes cercanas a la empresa adelantan que la decisión no fue al azar y responde a la necesidad de disminuir algunos costos en ambas operaciones, factores que son claves para materializar los proyectos que el grupo tiene en carpeta.

Además, ya se prevé que las operaciones de Los Pelambres, Esperanza, El Tesoro y Michilla- irán reduciendo su aporte en producción por efecto del deterioro de sus leyes de mineral. De ahí la importancia de optimizar los yacimientos y generar nuevas inversiones.

En efecto, a principios de 2014 la compañía había informado que durante los próximos seis años invertirá una suma cercana a los US$5.560 millones para el desarrollo de cuatro nuevas iniciativas en el país.

La prioridad para AMSA sería finalizar Antucoya, Encuentro Óxidos, expansión de Los Pelambres y el Distrito Minero Centinela que incluye a Esperanza Sur y Encuentro Sulfuros.

Las cuatro operaciones iniciarán y concluirán su construcción durante esta década y permitirán a la compañía agregar 350 mil toneladas de cobre a su producción total.

En la actualidad, la producción del grupo promedia las 700 mil toneladas de cobre y el objetivo al 2020 es registrar unas 900 mil toneladas.

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