Por Steve Fiscor, Editor-en-Jefe

A fines de Septiembre los precios del oro se estabilizaban por sobre los US$1.300/oz, un nuevo record absoluto. El oro para entrega en Diciembre se elevó US$6,80 hasta US$1.316,40/oz en 30 de Septiembre del 2010, en la división de Comex de la Bolsa de comercio de Nueva York. Desde Mayo, el precio al contado (spot) mensual promedio ha rondado los US$1.200/oz. Hasta ahora, el precio promedio acumulado para el 2010 es de US$1.177,87/oz. Los precios del oro promediaron los US$972,35/oz en el 2009.

Los precios del oro normalmente se recuperan durante el otoño. La compra-venta se reactiva después de las vacaciones de verano y el Foro del Oro en Denver centra su atención en el metal para los comerciantes y los analistas. El año pasado, por ejemplo, los precios del oro rompieron la marca de los US$1.000/oz el 8 de Septiembre. Eclipsó US$1.100/oz en Noviembre y US$1.200/oz a principios de Diciembre.

La demanda de inversión en el 2009 estalló para sobrepasar la fabricación en joyería por primera vez desde 1980, de acuerdo al sondeo Gold Survey 2010, publicado por GFMS Ltd., una consultora de investigación de metales preciosos independiente. “El más del doble de inversión en términos de valor hasta casi US$ 60 billones en parte se debió a fuerzas que nos son familiares tales como la caída del dólar,” dijo Philip Klapwijk, presidente de GFMS. “Sin embargo, fueron los nuevos poderosos impulsores—temores sobre la flexibilización cuantitativa, quizás incluso más así el riesgo de incumplimiento tan pronto las instituciones financieras que están en pie colapsaron- que lograron que el interés realmente se movilizara.”

El sondeo destaca la complejidad de la inversión en general, con ciertas áreas tales como la inversión física al por menor o el auge de los ETFs a principios del año, mientras los mercados futuros de Comex más especuladores vieron la mayoría de sus ganancias en los últimos meses del 2009. Y no todas las áreas vieron flotabilidad como la estimación de GFMS que la barra no occidental está acumulando más que por la mitad el año pasado.

La consultora se apura en enfatizar que había más para el oro el 2009 que la inversión. El mercado, por ejemplo, tuvo que hacer frente al colapso en el consumo de joyería hasta una baja de 21 años o casi la mitad de los volúmenes logrados en su máximo el 1997 debido a la combinación del comienzo de una recesión mundial en conjunto con precios aún elevados.

Al mismo tiempo, la oferta de chatarra continuó aumentando a espaldas de la percepción de las ganancias a precios elevados y angustia vendiendo en la cara del trauma económico. De acuerdo a las cifras del GFMS, esto dejó a la chatarra en volúmenes récord el año pasado, constituyendo casi el 40% del suministro total.

GFMS cree que la interacción de todas estas fuerzas fue de lo más dramática en el primer trimestre ya que fue entonces que la inversión estuvo en su punto más fuerte. Para tener un panorama completo, explicó Klapwijk, uno realmente tiene que darle una mirada al mercado físico. “En el primer trimestre, cuando las subidas vertiginosas de la chatarra pasen no sólo a la demanda de joyería, sino también a la producción de la mina, es fácil entender por qué la recuperación falló en el camino -hasta US$1.000/oz,” dijo Klapwijk. “Avanzando rápido hasta el cuarto trimestre, cuando los fundamentos no se vean tan inestables, y la inversión tiene un trabajo más fácil de lograr precios por sobre US$1.200/oz.”

Sin embargo, GFMS cree que el 2009 marcó el ‘último vitoreo’ para eliminar la cobertura. La producción de la mina no puede explicar la fortaleza de precios en el 2009 ya que GFMS estimaba este aumento en especial para la segunda cifra más alta y es probable mayor crecimiento en el 2010. “Con la producción de la mina creciendo y eliminando la cobertura que probablemente sea insignificante, esto podría comenzar a implicar que GFMS se estaría volviendo un tanto con tendencia a la baja con respecto al precio del cobre pero Klapwijk comentó, “ciertamente hemos aumentado nuestra baja en el corto plazo para el precio ya que no podemos ver una buena razón para que los inversionistas descarten el oro, ay los principios fundamentales, aunque aún bastante débiles, están mejorando.” Mirando hacia el futuro, las posteriores ganancias de precios soportaron probablemente ya que la caja de inversión aún se percibía como sólida, con por ejemplo todas las principales monedas ahora siendo cuestionadas por los inversionistas, en gran medida debido a altos y crecientes niveles de endeudamiento del gobierno y a la inflación en el plazo más largo amenaza aún un problema creciente para algunos.

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